El sarampión es una de las enfermedades virales más contagiosas que existen. En México, el incremento de casos representa una preocupación de salud pública debido a su facilidad de transmisión, especialmente en espacios donde conviven personas no inmunizadas o con esquemas de vacunación incompletos.
De acuerdo con datos del Sistema Especial para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Febriles Exantemáticas, considerando la fecha de inicio de exantema, del 1 de enero de 2025 a la fecha se han notificado 33,133 casos probables, de los cuales 12,963 han sido confirmados como sarampión. En la Semana Epidemiológica 10 de 2026 se han acumulado 121 casos probables y un caso confirmado.
Grupos de edad con mayor número de casos
El grupo de edad con mayor número de casos reportados es el de 1 a 4 años, con 1,747 casos, seguido por el grupo de 5 a 9 años, con 1,522 casos, y el grupo de 25 a 29 años, con 1,511 casos.
En cuanto a la tasa de incidencia, la más elevada se presenta en los menores de un año, con 64.46 casos por cada 100,000 habitantes. Le siguen los grupos de 1 a 4 años y 5 a 9 años, con tasas de 20.39 y 14.37, respectivamente.
Síntomas del sarampión
El sarampión suele caracterizarse por síntomas como:
- Fiebre alta por más de tres días.
- Conjuntivitis.
- Coriza, es decir, escurrimiento nasal.
- Tos.
- Manchas en la piel o exantema, que generalmente inician en la cara y se extienden al resto del cuerpo.
Ante la presencia de estos síntomas, especialmente si la persona ha viajado recientemente, se recomienda acudir a una unidad de salud para recibir orientación médica.
La forma más efectiva de prevenir el sarampión es la vacunación.
La vacuna SRP, conocida como triple viral, protege contra sarampión, rubéola y parotiditis, y se aplica principalmente en niños. Para adolescentes y adultos que no cuenten con esquema completo, se utiliza la vacuna SR, doble viral. Por ello, una de las principales recomendaciones es revisar los esquemas de vacunación y completarlos cuando sea necesario.
¿Cómo se contagia el sarampión?
El sarampión se transmite principalmente por vía aérea, a través de gotículas respiratorias que una persona infectada expulsa al hablar, toser o estornudar. El virus puede permanecer suspendido en el aire y mantener su capacidad infecciosa hasta por dos horas después de que una persona enferma haya abandonado el lugar.
Las principales formas de contagio son:
- Vía aérea: por aerosoles o gotitas suspendidas en el aire.
- Contacto directo: al respirar aire contaminado o tocar superficies infectadas y después llevarse las manos a la boca, nariz u ojos.
- Alta contagiosidad: una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas no inmunizadas.
- Periodo de contagio: desde cuatro días antes hasta cuatro días después de la aparición del sarpullido.
¿Puede un purificador de aire reducir el riesgo?
Sí. Un purificador de aire equipado con filtros HEPA puede ayudar a minimizar el riesgo de contagio al capturar partículas suspendidas en el aire interior.
Los filtros HEPA, especialmente aquellos que cumplen con la Norma EN1822, son una medida complementaria para reducir partículas en espacios cerrados como escuelas, oficinas, hogares y otros ambientes interiores.
La Norma EN1822 define el grado de eliminación de partículas del aire por parte de un filtro, considerando tanto el tamaño de las partículas como la cantidad eliminada de manera efectiva.
Purificación de aire como medida complementaria
El uso de purificadores de aire puede contribuir a reducir la carga viral en espacios interiores y disminuir la probabilidad de contagio por vía aérea.
Sin embargo, es importante aclarar que un purificador de aire no sustituye la vacunación ni las medidas de higiene. Su función debe entenderse como parte de una estrategia complementaria de prevención.
Sistemas IQAir y certificación
Los sistemas IQAir pueden cumplir con esta norma. Además, Airmid, uno de los certificadores más confiables en sistemas de purificación de aire, ha probado estos sistemas y constatado su funcionamiento. Esto refuerza la importancia de elegir tecnologías de purificación respaldadas por pruebas y estándares, especialmente cuando se busca mejorar la calidad del aire en espacios interiores.



